
Alfonso Vélez Pliego
Primer aniversario luctuoso
(Parte 3 y última)

Alfonso Vélez Pliego fue un apasionado de la historia y en especial de la historia de Puebla.
Selección de Textos*
Alfonso Vélez Pliego fue un apasionado de la historia y en especial de la historia de Puebla. De ahí su preocupación por crear espacios que salvaguardaran los acervos y los bienes culturales de la memoria colectiva, y en concreto de la historia universitaria. La diversidad del patrimonio fue atendida en sus formas especificas, así fundó el Jardín Botánico, el Centro de Información y Documentación de la Cultura Audiovisual, la Dirección de Patrimonio, el Museo Universitario, el Archivo Histórico, el Centro de Conservación y Restauración de Materiales Gráficos, se crearon las bibliotecas de investigación y de área, se incrementaron los acervos bibliográficos y hemerográficos, se divulgó el patrimonio documental con ediciones facsimilares del valioso acervo de la biblioteca Lafragua, restaurada durante su gestión.
Se empeñó en enriquecer el fondo poblano impreso, como iniciador y coordinador de las colecciones bibliográficas: Puebla: la Ciudad y sus Monumentos y Biblioteca Poblana de Historia y Cultura.
Otra forma notable de rescate de la memoria fue la adquisición de numerosos inmuebles del centro histórico que enriquecieron el patrimonio universitario. A iniciativa suya la Universidad adquirió en 1973 el antiguo colegio de San Jerónimo, que albergó a la Escuela de Filosofía y Letras. Posteriormente, durante su gestión como secretario general y rector, se adquirieron numerosos inmuebles; Las casas de las Diligencias, el Centro de Lenguas Extranjeras, la Casa del Alguacil Mayor, la Escuela de Artes, la Casa del Gobernador Calderón, la Casa del Arco, la Casa de los Muñecos, la Casa de Prenso, el Edificio Arronte o Casa de los Cañones, la Casa Flores Magón, la Casa Gabino Barreda, la Casa Sor Juana Inés de la Cruz, la Casa de la Reina, entre otras edificaciones; finalmente en el año de 1992 logró del Gobierno del Estado la donación de la Casa de la Aduana Vieja para albergar al Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSyH). Es significativo que el rescate patrimonial fuera por vez primera una acción sistemática, con una idea muy precisa que aspiraba a convertir a la ciudad de Puebla en un referente educativo y cultural. Por este programa de rescate la UAP recibió el premio “Francisco de la Maza”, otorgado por el INAH. Alfonso también participo en la integración del expediente que llevó a la Ciudad de Puebla para ser considerada Patrimonio de la Humanidad.
Por las acciones que impulsó y encabezó a lo largo se su vida, Alfonso Vélez Pliego recibió nombramientos, reconocimientos, premios y distinciones de instituciones educativas, así como gubernamentales, del país y de otras naciones como la Republica Democrática de Alemania, Polonia y Francia. La última distinción que le fue conferida fue en el mes de junio del 2006, al recibir el premio “Federico Sescosse” que otorga el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) a “la persona física que cuente con una destacada trayectoria en relación con la protección, investigación o difusión del patrimonio monumental”.
INSTITUTO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
Una de las materializaciones de sus numerosos proyectos fue la creación del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades. Alfonso tuvo la sensibilidad de conjuntar, coordinar, y conciliar sus aspiraciones académicas y políticas con las de un conjunto de universitarios dispuestos y comprometidos con el imperativo de potenciar las actividades de investigación y la formación de recursos humanos en el ámbitos de las Ciencias Sociales y de las humanidades. Esta iniciativa de fundación se anidó bajo el espíritu de los cambios recientes que se habían introducido en la estructura universitaria, la cual culminó el 2 de octubre de 1991, cuando en el marco de un debate muy polémico en el seno del Consejo Universitario se resolvió la creación del Instituto que ahora lleva su nombre.
Alfonso Vélez Pliego recibió el encargo institucional de emprender la estructuración del Instituto en calidad de director fundador y después como director electo hasta el 2 de marzo de 1997. De acuerdo con las necesidades y proyectos que se habían preconcebido, se agilizó la composición de la planta académica con un centenar de investigadores y profesores nacionales y del extranjero provenientes en su mayoría de distintas unidades académicas de la institución (Instituto de Ciencias, Filosofía, y Letras, Arquitectura, Economía, Administración Pública, Programa de Estudios Municipales y las preparatorias Alfonso Calderón y Lázaro Cárdenas), así como a través de la contratación de nuevas plazas académicas. El área administrativa estuvo a cargo de personal de la propia institución e igualmente se crearon algunas plazas de personal de confianza. La investigación se estructuró en siete áreas; Ciencias del Lenguaje, Estudio del Patrimonio Cultural, estudios Latinoamericanos, Estudios Regionales, Historia, Sociedad y Cultura, y Sociología y Ciencia Política. En cuanto a la oferta de estudios de posgrado se iniciaron tres programas: Ciencias del Lenguaje, Historia y Sociología, mismos que contaron con el reconocimiento de CONACYT a través del Padrón de Posgrados de Excelencia.
Alfonso promovió una visión estratégica del desarrollo para las instituciones culturales, educativas y ciudadanas de las que él mismo formaba parte. Son muy significativos los proyectos que inició de manera personal y colectiva a los que dedicó sus últimos días: la Academia para el Avance de la Ciencia, la Tecnología, y las Humanidades del Estado de Puebla; Puebla: un Museo Abierto; Plan Estratégico: Puebla hacia el 2031; Plan Tutelar de Bienes Culturales: Programas Básicos para Salvaguardar el Patrimonio Cultural; Propuesta de Creación de la Facultad de Bibliotecología, Documentación e Información; Proyecto de Gran Visión 2020 de la BUAP; Diplomado en Diseño y Gestión, de Exposiciones; Proyecto de Rehabilitación de la ex Fabrica Textil La Constancia Mexicana y la restauración del edificio de la Aduana Vieja como sede del Instituto, así como una biblioteca y hemeroteca iberoamericana de trascendencia intercontinental en Ciencias Sociales y Humanidades,.
A través de sus acciones, impulsadas por sus ideales y propósito de vida, Alfonso refrendó su compromiso con los saberes sociales, culturales y científicos como instrumentos insustituibles en la construcción de una sociedad más justa, equitativa, incluyente, democrática y humana.
* Libro Alfonso Vélez Pliego impreso en marzo del 2007 por la BUAP y el ICSy H con presentación de Agustín Grajales Porras.
|